RELATO 0: INTRODUCCIÓN (¿QUE ES UN RELATO?)

    Una de las grandes mentiras que nos tragamos en la actualidad, es el hecho de que la historia es, tal y como nos la cuentan en los libros de texto de la ESO, Bachillerato o incluso antes la EGB o BUP, es una gran narración objetiva basadas en la cronología y la causalidad como estructura básica. Cualquier versión distinta de los hechos, tal y como se nos plantea, lo solemos asociar como incorrecta y académica por defecto. Y si bien es verdad que muchas veces esas alternativas de la historia tradicional son, efectivamente, “falsas o poco fundamentadas”, también es cierto que esa historia que consideramos un axioma, puede que sea mas errónea de lo que pueda parecer.

    ¿Y como puede ser posible? Bueno, si cogéis varios periódicos de distinta linea editorial y observad como cuentan y explican una misma noticia hoy en día, veréis que cada uno tiene su propia verdad sobre la misma. ¿A quien creer? Bueno, pues ese ya no es uno de los problemas en los que un historiador se encuentra a lo largo de la historia. Porque eso es algo que siempre ha sucedido y uno de las bases principales que tiene un historiador para contar sobre la historia es la reconstrucción del pasado son las fuentes históricas. Y si cada fuente dice una cosa distinta sobre un hecho…¿como ponerse de acuerdo en lo que realmente pasó no ahora si no hace 50, 200 o 5000 años?

    Porque el tema es que la historia es una reconstrucción. Es un puzzle que los historiadores montan en base a piezas diversas. Tenemos por un lado las fuentes (ya sea a través de escritos y objetos) pero también tenemos las construcciones e restos óseos e incluso datos de otras disciplinas como las matemáticas, la biología, la geología…Con todo ello, tenemos un buen “potaje” de informaciones, que sin embargo, probablemente será insuficiente (en mayor o en menor medida depende de la información que dispongamos) como para organizar una versión de los hechos. La pregunta es…¿Cómo formar un relato de los hechos?

    Es aquí donde entra la palabra clave. Esa palabra que en el momento en que el estudiante de historia del arte toma contacto con ella, todo cambia: El relato. La historia es un relato. Es la reconstrucción de unos hechos basados en fuentes que el historiador tiene que interpretar y dar la apariencia de veraces. ¿Y en base de que interpreta esos datos ese historiador? ¿Por qué selecciona unos hechos y descarta otros? ¿Cómo rellena los huecos de la información que no dispone?  ¿Y como sabe si su pasado reconstruido hipotético es realmente el "verdadero"?

    Esas son las preguntas que un servidor va intentar plantear aquí. Y lo haremos sobretodo a través de los objetos artísticos, una de las fuentes mas "bonitas" estéticamente ( ¿o no?). De ese modo a través de cuadros, pero también esculturas u otras obras de arte intentaremos reflexionar sobre ellos. Y puede que yo llegue a una conclusión que de aquí cinco años no será lo misma de la de ahora (probablemente) y el lector, si se anima a acompañarme le sucederá mismo con sus propias pesquisas. Y es que para esto, no hay ninguna respuesta fácil aunque intentamos creer que así sea. Pero justamente es la mejor parte de indagar en estos asuntos. 

    Al fin y al cabo, forma parte de la magia que tiene la historia y el arte....




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